Como el agua y el aceite

Éramos dos corazones rotos tratando de sanarnos mutuamente pero ninguno teníamos las piezas que le faltaba al otro.

Aun así sabiendo lo absurdo de todo nos aventamos a lo incierto, aun sabiendo que subiamos a un vuelo que nunca iba a despegar.

Pretendimos querernos y entendernos aun así sabiendo que vivíamos dos vidas diferentes cada quien.

Éramos como el agua y el aceite, no nos pudimos mezclar. No podríamos haber sido más diferentes y aun así quisimos intentar. No me arrepiento de nada. No me arrepiento de ti, pues tus labios me dieron los besos más sinceros, y tus brazos me envolvieron con ternura y veracidad.

Éramos dos polos opuestos era inútil pensar que acabaríamos bien, pero al final de todo, nosotros fuimos tan perfectos, en unos meses conocimos un amor tan intenso, un amor que muchas personas nunca sienten a lo largo de su vida.

En unos meses aprendí una vida de lecciones acerca de ti pero sobre todo acerca de mi, y agradezco todos los días por esto que me hiciste sentir.

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